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Una cuestión de actitud

La atípica trayectoria de Zeitwinkel

 

Zeitwinkel es una marca de relojes de pulsera suizos de alta calidad con mecanismo de relojería de manufactura propia. Este nombre alemán significa «ángulo temporal», que constituye la unidad de medida empleada para el cálculo de la «hora local real», una medición que, a su vez, se explica –junto con algunos otros términos– en la sección «Preguntas y respuestas», a la que puede accederse haciendo  clic en el elemento de menú correspondiente situado en la parte superior izquierda. Zeitwinkel no pertenece a ningún grupo empresarial y, desde sus inicios, decidió dedicarse al desarrollo de soluciones propias para los mecanismos de relojería y el diseño de sus productos.

 

El punto de partida para la fundación de la empresa fue el deseo de crear un producto auténtico y de gran calidad capaz de unir a las personas con una misma actitud vital. Este objetivo común incitó a los fundadores a aunar sus experiencias en ámbitos muy distintos –aunque, sobre todo, su entusiasmo por la «haute horlogerie» o relojería de alta gama– para integrarlas en el proyecto de Zeitwinkel.

 

Zeitwinkel puede enorgullecerse del producto y de la marca en la que se ha convertido, que, además, es sinónimo de un desarrollo continuo y no necesita ocultarse tras ninguna floritura superficial. En Zeitwinkel, elaboramos modelos a la altura de la denominación «Real Swiss Made» y nos tomamos el tiempo necesario para su fabricación. Además, nuestros productos no siguen los dictados de ninguna moda pasajera, sino que se crean con un diseño valioso y atemporal de forma que puedan acompañar también a las generaciones futuras, incluso si su valor real no se aprecia a primera vista.

 

En Zeitwinkel, nos aseguramos de que cada uno de nuestros relojes satisfaga nuestros requisitos más exigentes antes de salir de nuestras instalaciones. De hecho, desarrollamos nuestros relojes, elaboramos los mecanismos de relojería y, en último término, realizamos los controles de calidad de acuerdo con un procedimiento muy complejo, que, no obstante, se corresponde con nuestra concepción de cómo debe elaborarse un «reloj para toda la vida».

 

Cuando, hace algunos años, comenzamos con el establecimiento de Zeitwinkel, queríamos crear un reloj que fuese la máxima expresión de fiabilidad, sostenibilidad y optimismo, con una imagen alejada de los testimonios de celebridades, de una publicidad glamorosa y de ciclos de productos cambiantes basados en mecanismos de relojería estándares. Hoy día, nuestra motivación es incluso más actual que entonces.