
La denominación «Swiss Made» de los relojes y mecanismos tiene una clara definición legal. Aunque, en principio, solo designa el origen de un reloj, «Swiss Made» se ha convertido primordialmente en una fuerte marca de calidad, lo que resulta absolutamente legítimo, ya que los productos de la región suiza de Jura se elaboran según la tradición de muchas generaciones de expertos relojeros de gran inventiva y minuciosidad.
Sin embargo, si se lee el texto de la ley con más atención, puede comprobarse que, desgraciadamente, la denominación «Swiss Made» solo asegura que el ensamblaje del reloj y del mecanismo se ha realizado en Suiza. Y lo que es más, solo se exige que un mínimo del 50% del valor de los componentes del mecanismo de relojería sea de fabricación suiza. En pocas palabras: cuanto más baratos sean los componentes adquiridos fuera de Suiza, más fácil será cumplir con los requisitos de la denominación «Swiss Made».
Pese a esto, no todos los fabricantes de componentes y relojes caen en la tentación de adquirir productos baratos de, por ejemplo, Asia para después limitarse únicamente a su montaje en Suiza. Como unos pocos otros fabricantes, Zeitwinkel se decidió desde sus mismos inicios por la fabricación de auténticos relojes «Swiss Made».
De hecho, todos los componentes que integran los relojes de Zeitwinkel están fabricados en Suiza y, en algunos casos, también en las regiones de tradición relojera del sur de Alemania. Así, pudimos encontrar en Alemania un negocio que nos ayudó a desarrollar un mecanismo de fabricación para que las cajas de nuestros relojes mostraran su característico contraste de superficies pulidas y mate. No obstante, los mecanismos de relojería, e incluso los mismos relojes, son ensamblados, controlados y decorados exclusivamente por relojeros experimentados en la región suiza de Jura.
En Zeitwinkel, no solo nos sentimos obligados a continuar la tradición relojera suiza junto con las empresas que comparten nuestra misma visión, sino que también creemos que esta filosofía repercute ampliamente sobre la calidad de nuestros relojes. Y es que solo mediante un compromiso férreo y una colaboración duradera con proveedores especializados en la región podemos garantizar que todos los componentes satisfagan nuestros criterios de calidad en cada una de las fases de fabricación.
En consecuencia, pese a que podríamos ahorrarnos muy fácilmente unos cuantos francos, nuestra determinación de adherirnos a nuestros principios garantiza que, al adquirir un reloj Zeitwinkel, vista su muñeca con una auténtica pieza suiza.







